44° Feria Internacional del Libro 2018: Una experiencia maravillosa

Hoy, lunes 14 de mayo, es el último día de la 44° Feria Internacional del Libro y hace 10 días de nuestra presentación allí, en La Rural. Creo que es una buena oportunidad para compartir tan bella experiencia con ustedes, mis lectores y amigos.

El 4 de mayo se celebró el “Día de la Provincia de Misiones” en la 44° Feria Internacional del Libro, que cada año se realiza en la Ciudad de Buenos Aires. A nivel provincial,  la organización del evento y del stand correspondiente en la Feria estuvo a cargo de la Subsecretaria de Cultura, que además contó con la colaboración del Parque del Conocimiento y la Casa de Misiones en Buenos Aires.

Para dicho acontecimiento fueron seleccionadas 10 obras literarias y sus autores fueron invitados a presentarlas en representación de Misiones. Para mi sorpresa y gratificación, entre ellos estaba yo con “Vivencias oníricas y otros cuentos”.

La jornada comenzó en el stand de la provincia pasadas las 14 horas. Allí se fue congregando el público de la feria para charlar con los escritores, autoridades provinciales y referentes culturales, mientras se compartía unos ricos mates amargos.

Cerca de las 18 h., entre amigos y colaboradores, disfrutamos de la música de los reconocidos artistas misioneros Karoso Zuetta, Nerina Bader y Eva Luna, quienes nos deleitaron con sus voces.

En este ambiente cálido y distendido, muchas personas se acercaron a felicitarme por la publicación de “Vivencias oníricas y otros cuentos”, entre ellos escritores que conocen bien el desafío que implica la publicación mediante la autogestión. También fueron muchos los que me alentaron a continuar con la aventura de escribir, editar y publicar.

 

Presentación de autores en el Salón Alfonsina Storni de la feria

Llegadas las 20 h., el escenario pasó a ser el Salón Alfonsina Storni del Pabellón Blanco: una sala con capacidad para 80 personas que desbordó de asistentes. El evento se inició con las palabras de Lucía Mikitiuk, Subsecretaria de Cultura de la Provincia, y posteriormente de Claudia Gauto, Presidente del Parque del Conocimiento. Luego se dio lugar a la presentación de las obras por parte de sus escritores, en el siguiente orden de exposición:

  • Siete cuentos con tapitas. Rita Figueredo (autora)
  • De yaguaretés y otros bichos. Mariela Stumpfs (autora)
  • Interpretando a Don Augusto. Teura Roja (autora)
  • El árbol de la esquina roja. Ricardo Junghanns (autor)

Luego me llegó el turno presentar Vivencias oníricas y otros cuentos:

Tras mi presentación continuaron:

  • Ajedrez escolar. Indagaciones y perspectivas. Erni Vogel (autor)
  • El amigo del jesuita. Carlos Freaza (autor)
  • Cuentos misioneros. Cruz Omar Pomilio (autor)
  • Superficies. Carlos Zarza Machuca (autor)
  • Fugacidad obsesiva. Fabiana Villalba (autora)

Luego pasaron a exponer los autores y representantes de las obras invitadas:

  • La Crisis del Estado de Derecho de Leopoldo López Forastier.  Carolina López Forastier (hija).
  • Pueblo y Guerra. Pablo Camogli (autor)
  • Quiroga en Misiones relatos de Horacio Quiroga. Javier Arguindegui (miembro de la Junta de Estudios Históricos de Misiones)
  • La Lengua Aché-Guayaki de Federico Mayntzhusen. Prof. Karina Dohman (traductora).

Finalmente, el evento cerró con un homenaje musical de Karoso Zuetta a Thay Morgenstern (escritor misionero 1958-2003), una verdadera joyita que sirvió como broche de oro para una gran noche.

 

El Stand de Misiones

Un párrafo aparte merece el stand de la Provincia de Misiones, en el Pabellón Ocre de la #FIL2018. El espacio fue pensado como un punto de encuentro, exposición e información para todos los visitantes de la feria, en el que se buscó recrear simbólicamente los atractivos naturales de nuestra provincia, con su exuberante vegetación y las maravillosas Cataratas del Iguazú. Hasta allí se acercaban los visitantes y lectores, atraídos por los brillantes colores de nuestra tierra, para hojear los libros y observar las ilustraciones y diseños de las tapas, interesándose por la pluralidad de voces, autores y estilos que se encontraban en los estantes.

Además hubo variedad de propuestas culturales como, por ejemplo, narraciones de cuentos, charlas sobre literatura, arquitectura e historia; y obviamente música, aportada por cantautores e intérpretes misioneros que lograron captar la atención de los transeúntes y robarles calurosos aplausos.

 

Misceláneas del viaje

Hacía bastante tiempo que no visitaba Buenos Aires. La última vez que estuve ya me encontraba casado pero aún no era padre; actualmente tengo dos hijos, así que imagínense el tiempo que ha pasado.

Es de destacar que en mi corta visita el clima no fue mi aliado. Todo el día nublado y con una cortina de lluvia que iba y venía cada media hora, más parecido a Londres que a una ciudad sudamericana.

No obstante, eso no aplacó mis ganas de caminar un poco la ciudad y pasear por Corrientes, 9 de Julio y Rivadavia, por mencionar algunas emblemáticas avenidas. La bendecida amistad me acogió a media mañana, y junto a un primo querido aprendí mucho sobre la ciudad mientras admiraba los edificios históricos.

Al mediodía “matamos el hambre” en una pizzería bien porteña: Güerrín, una histórica trinchera gastronómica de Av. Corrientes.

*|Pizza, cerveza y buena compañía, más no se puede pedir.

 

Cerca de las 15:30 del viernes llegué a la feria. Me tomé la línea D de subte. Como provinciano poco habituado a las grandes ciudades, perdí algunos minutos al hacer la combinación de las líneas A y D, tras confundir las estaciones…  Mas el tiempo perdido lo gané en anécdotas de viaje.

Ya en el predio de La Rural, aproveché la oportunidad para visitar el Bibliomóvil de la  Biblioteca del Congreso de la Nación y donar un ejemplar de “Vivencias oníricas y otros cuentos”.

*|El Bibliomóvil es un ómnibus de doble altura equipado con diez computadoras provistas de juegos pedagógicos y un espacio de lectura, acondicionado como biblioteca, que cuenta con más de 5.000 libros.

 

Me parece un proyecto sumamente importante el de recorrer nuestro país dando a conocer nuestro acervo cultural. Con el mismo propósito, doné otro ejemplar del libro a la Casa de Misiones en Buenos Aires, espacio que exhibe con orgullo nuestra cultura y  nos representa en la capital del país.

Llegada la noche, y habiendo finalizado la presentación de los libros en la Feria, la delegación misionera fue a cenar a un espeto corrido en inmediaciones del predio de La Rural. Éramos un diverso grupo compuesto por funcionarios provinciales, artistas y escritores, que nos reunimos a celebrar el grandioso día vivido. Fue muy grato compartir un momento de camaradería, descontracturado y con muy buena energía.

Mis últimas horas en Capital Federal, las del sábado, las dediqué a los afectos: un cálido almuerzo con familiares para luego, en horas de la tarde, volver a mi querido terruño.  El domingo temprano llegué a mi casa, mi familia me aguardaba feliz, y yo, con un sentimiento recíproco, les conté lo vivido compartiendo un buen mate amargo.

La Feria es una experiencia muy movilizadora para los que nos gusta leer. Poder recorrer y ver todo un predio repleto de libros es alucinante, no solo porque tenés todos tus géneros y autores favoritos al alcance de tu mano; sino que también, accedés a las novedades e innovaciones de la industria editorial de la mano de sus promotores.

Te invito a que compartas con nosotros tu experiencia personal con este tipo de ferias. Puede que nunca hayas visitado la feria internacional, pero sí la de tu provincia o ciudad. Nos gustaría conocer tu opinión en los comentarios del post y saber qué es lo que más te atrae de estos eventos.  Saludos!

 

Fuentes fotografías: revistacolectibondi.com.ar, misionesonline.net, Subsecretaria de Cultura de la Provincia de Misiones, familiares y amigos.

 

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